lunes, 4 de febrero de 2013

Día Mundial del Cancer















Hoy día 4, se conmemora el día mundial contra el cáncer apoyado por la OMS, lo que me hace recordar que llevo ya 14 años sobrellevándolo con alegría, optimismo y esperanza.

Por tal motivo quiero enviarle un fuerte abrazo cargado de buenas energías a todas las personas que padecen por dicha enfermedad, así como a los familiares y amigos que nos hacen más llevadero el devenir diario.

Si les apetece saber algo sobre mis reflexiones, les invito a visitar mi web www.lastardesdete.com y leer los escritos titulados, "Un nuevo amanecer", "Segundo sorbito" y "Tercer sorbito".

Besos.


martes, 20 de noviembre de 2012

El té de Navidad en Fuerteventura


Para beber una taza de té especial en Navidad, toma tu tiempo en compañía de la familia, amigos o por internet. Los momentos buenos hay que cogerlos al vuelo para no perderlos. Cada uno en su mundo y con sus circunstancias. Poneos cómodos, relajados, este té es diferente, espeso y claro al tiempo.

Hoy voy a hablar de algo que deseamos alcanzar y tememos al tiempo: la vejez…

Quise dejar para el final la isla de Fuerteventura por ser la más antigua. La primera que emergió del Océano Atlántico empezando a formarse hace unos 15 millones de años. Cuando visitas la isla no te deja indiferente y te invita al regreso. Es muy atrayente, te fascina por sus inmensas playas de arena fina, blanquecina, y su brillante luz.

La isla tiene una extensa ganadería caprina y elaboran sus famosos quesos majoreros. Siempre que puedan no dejen de hacer una escapada a Fuerteventura y visitar la montaña de Tindaya, que constituía un lugar sagrado para la población aborigen de la isla, los Majos. Notarán su energía. En 1924 la isla recibió la visita del ilustre escritor D. Miguel de Unamuno, enviado al destierro por cuestiones políticas, quien supo disfrutar del tiempo que duró su estancia en la misma.

Obra de Lucas de Saá
 Escribir sobre la vejez no es tarea fácil. Cada año el té de Navidad es un tema distinto y un reto.

La vejez es un proceso natural de la vida, difícil de asimilar. Todos queremos cumplir años, pero no llegar a viejos. El ser humano tradicionalmente ha querido ser eternamente joven, como nos recuerdan muchos mitos. El retrato de Dorian Grey lo refleja muy bien. Los años han de verse de frente y no de reojo. Todos tenemos que asumir el paso del tiempo; a veces se esquiva, pero no se esconde.

El secreto de verse o sentirse mayor es saber aceptarse a uno mismo. Una cosa es el espíritu, que es inmortal, se mantiene joven, te motiva, te da fuerza, coraje… empujándote a hacer múltiples actividades; y otra, bien distinta es el cuerpo, una envoltura agradable de ver que se deteriora con el paso del tiempo, aunque lo cuidemos.

No podemos pensar que en la senectud la vida se acorta, eso hay que rechazarlo. Uno se puede volver viejo a cualquier edad. Una vida vacía carente de substancia da pena, por tanto llenémosla de optimismo y alegría, nos irá mucho mejor. No olvidemos que es un privilegio llegar a ser mayor. Una persona que no llega tiene pocas experiencias que contar. Es la edad dorada, por tanto. Si no la disfrutas, es lo que te pierdes.

No hagamos que el tiempo del que está hecha la vida se nos quede corto. Por cierto, ¿cómo lo llevas…?

En la mirada y en el corazón del anciano anida la curiosidad por la belleza, el respeto y el sentido de la vida. Nuestros mayores son una referencia para los que vamos llegando a la longevidad. En la antigüedad la vejez era muy apreciada, se le rendía honor y debería seguir siendo así. Hoy, gracias a los mayores las familias salen adelante a pesar de la crisis, para vergüenza de los políticos. Los mayores nos demuestran que tienen alas y aire para elevarse por uno mismo y los demás.

A los veinte años los segundos transcurren deprisa, a los ochenta se ven más lentos pero su paso es el mismo. Con veinte la vejez queda lejos, se está en la flor de la vida, todo es hermoso y conlleva grandes dosis de sueños e ilusiones. Se tiene todo el tiempo por delante para explorar la vida, vivirla y dejar huella. Los mayores poseen en general la serenidad y sabiduría que da la experiencia de haber visto numerosas primaveras; la juventud es impulsiva y llena de energía, a veces tiene pajaritos en la cabeza que al final vuelan.

Parece que fue ayer cuando muchos de nosotros estábamos en plena juventud, hoy perdida, pero siempre, siempre, vivida. El ser humano sigue soñando con la máquina del tiempo, con el ideal de esa esperanza de vida que ha ido aumentando en los últimos años; muchas personas a cierta edad se preocupan por el reloj biológico mientas que otras son esclavos del tiempo, pero se les olvida vivir y disfrutar del que tienen. Solo la madurez junto con las arrugas de los años vividos es lo que nos avala. 

 Hoy existen trucos para retrasar el envejecimiento, no así el tiempo. No importan las arrugas, lo importante es ser feliz, tener una mirada limpia y una conciencia tranquila. La felicidad en la ancianidad es el desapego de las cosas, es cuando se ha entendido sin duda alguna la realidad de la vida que es una, frágil y fugaz. Por mucho que dure, tan solo es un instante en el tiempo. 

La existencia también es imaginación y creatividad: si la creas, la vives, así de sencillo. Cuántas veces hemos oído decir: “Si tuviera otra oportunidad…”, o “si pudiera congelar el tiempo”...

Pero ese es un sueño en vano. Por tanto, hoy puede ser el primer día de tu vida, no dejes de aprovecharlo. Disfrutemos de ese tiempo de nuestra vida felicitándonos por haberlo alcanzado.

Recordemos a Platón: “La belleza es del alma. No importan los años”. Las tardes de té brotan de la rutina de mi existencia y siempre será un grato recuerdo para todos. Toda una vida recibiendo en casa deja muchas huellas. Feliz Navidad y paz.

Como una culminación de lastardesdeté dedicadas a las Islas, los marcapáginas de la Editorial Linca, que han viajado por el mundo, este año hemos tenido el honor de la participación del genial pintor Lucas de Saá con una de sus obras.
 

domingo, 19 de agosto de 2012

Incendios en La Gomera



Desde el amanecer de los tiempos se conoce la isla de La Gomera y el parque de Garajonay. No se puede destruir lo que la Naturaleza nos da a cambio de nada. Lo que le hacemos al planeta y a las especies nos lo hacemos a nosotros mismos. Hoy el Dios es el dinero y los valores se han perdido. Todo está ocurriendo muy deprisa no hay equilibrio ni cabeza pensante. El hombre no puede desafiar a los elementos, pero si poner medios para evitar sus consecuencias. La Gomera si la has visitado una vez es imposible olvidarla.


viernes, 2 de diciembre de 2011

El té de Navidad de la isla de La Palma

Traje típico de mi ciudad natal, confeccionado con hilo de oro.
Hemos esperado un año para poder disfrutar del té de Navidad. La invitación al té es una cultura adquirida en mi ciudad natal, Tánger. La cultura une, lo contrario separa. Este año el cernícalo nos lleva a la isla de La Palma. En el año 1971 el rugido del volcán Teneguia desgarró una parte de la isla y esta se hizo más grande. Una vez más, la Naturaleza nos muestra su fuerza, que es incontrolable. Los isleños son gentes que poseen el arte de vivir con serenidad, alegría y dulzura. Son sumamente inteligentes, fieles y orgullosos de su isla. Saben cuidar su entorno, conservan sus tradiciones, y una de ella con mucho sigilo: la danza de los enanos. Cada lustro celebra la bajada de la Virgen de las Nieves que es la Patrona. La Palma es más que una isla bonita, es otro mundo donde la inquietud del ser humano busca el eslabón perdido. Desde los orígenes de la Humanidad, el hombre mira al cielo y se ha sentido atraído por el Universo. Y por el afán por investigar lo desconocido. El Roque de los Muchachos es uno de los mejores Observatorios astrofísicos del mundo para observar el cosmos sin polución donde el espíritu no encuentra ninguna frontera. Cada átomo de nuestro cuerpo un día formó parte de las estrellas. Será por eso que nos atraen tanto.
Ahora dejo paso al cernícalo:
“Estoy ante la inmensidad del Universo, mi pequeñez y fragilidad, observando la bóveda celeste en el silencio de la noche. Hoy día el hombre tiene capacidad y medios para explorar los cielos, la experiencia de volar e ir al espacio es algo fascinante. Una aventura heredada de vuestros ancestros. Existe un código genético oculto con una clave y buscáis la respuesta. El Cosmos es inmenso y es posible que un día lo que buscáis también os encuentre a vosotros. ¿Que ocurrirá entonces?….
Queréis partir al planeta Marte. ¿Es que pensáis vivir allí? La emigración siempre ha existido. Pero antes de dejar este planeta lleno de vida tenéis que solucionar vuestros problemas, como las guerras, el hambre, la avaricia, el maltrato a los niños, a mujeres a los animales etc. No podéis explorar nuevos mundos llevando una herencia nefasta. ¿Es vuestro sueño llegar a las estrellas? Pero anheláis algo mucho más que saber si hay vida en el espacio: ser inmortales; pero estáis a años luz. No sois Dioses con inteligencia, sino barro al final. Es lo que todos tenéis en común.
Detrás de la lente esta el ojo ocular; es lo que os separa de lo divino. Se lanzan muchos satélites para la comunicación, siempre hacia fuera, pero olvidáis lo que tenéis más cerca: vuestro Universo interior por descubrir. Viajar al interior humano para descubrirlo es tan difícil… Un proverbio chino dice: es difícil ver un gato negro en una habitación a oscuras y más si el gato no está. Si miráis hacia la vía Láctea os sentiréis pequeños, humildes; en cambio, si miráis hacia vuestro interior descubriréis que sois grandes, que estáis hechos de energía, materia, luz, que sois parte de ese misterio llamado Cosmos. Cada humano es único y hay mucho de bueno en vuestro ser. Decía el escritor inglés Aldous Huxley: “Existe al menos un rincón del Universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo”.
La investigación espacial es la evolución y la revolución de la Humanidad. Para ello se ha necesitado tiempo. Explica la Nasa que se cuentan por miles los beneficios en tecnología, medicina, ciencia y un largo etc. Aún queda por investigar y muchas sorpresas por ver. Un astronauta fue buscando la Luna y descubrió la Tierra desde el espacio, un bello planeta azul, marrón, pero apenas el verde de antaño. Otro decía que veía dieciséis puestas de sol en 24 horas por la velocidad de la nave.
Disfrutad de la única puesta de sol que cada día nos regala la vida. Se vive una vez y la mitad es de noche. Os deseo que en vuestro universo interior aniden el amor y la generosidad. Estas dos cosas son suficientes para cambiar el mundo.
Yo, una simple ave, quiero sentir que el eco de mi mensaje no se pierde en el abismo de las constelaciones”.

Como cada año, el Té de Navidad se acompaña con el tradicional marca-páginas.

En esta oportunidad contamos con la colaboración de Francisco Mateo Alemán, que pertenece al selecto grupo de artistas jóvenes canarios que hacen ver mejor el mundo con la originalidad de sus creaciones.
Hoy mandamos nuestras energías a la Asociación Pablo Ugarte por su gran labor en la lucha contra el cáncer infantil. A nuestra querida amiga, un encanto de criatura, Ángeles González De la Rosa, que deja una estela de amor y dulzura por donde pasa, y a una gran Palmera, Mari Barreto -con la que me une una linda amistad desde hace muchos años-, que desarrolla su labor como ingeniera en instrumentación en el Instituto Astrofísico de Canarias, en Tenerife. No quiero olvidarme de todas las personas del Roque de los Muchachos y la Nasa, que emplean su energía observando el Universo.
Un año más damos las gracias a la Litografía Linca por su tradicional gentileza en la impresión de los marcadores de páginas.
Felices fiestas
Navidad 2011