viernes, 16 de julio de 2021

Cumpleaños 2021

 

Hola a todos.

Hoy 18 de Julio es un día especialmente significativo para mí. Para muchas personas el recorrer una larga travesía de años no les es nada fácil, sin embargo, he sido afortunada cuando lo pienso. Al volver la vista atrás, considero que mi niñez fue de lujo, con una adolescencia feliz, un matrimonio excelente y una familia que quiero. Como manifesté en mi Web hace años, me encanta la comunicación y surcar los mares del futuro.

Desde que nos dimos el sí quiero, Francis y yo, un 8 de agosto de 1965, comenzamos a navegar juntos y abrir los ojos a los peligros del mar de la vida. No teníamos experiencia.

Tristemente inició su andadura hacia el Oriente hace ya cuatro años, pero siempre será querido y recordado porque sigue entre nosotros. Fue un hombre inteligente, generoso una bellísima persona, con buen sentido del humor y un gran Capitán que controlaba las máquinas como responsable de asegurar la nave, a mí me dejo el timón con el que vengo navegando sin descanso. Los dos pilotábamos con rumbo fijo, mirando de antemano la hoja de ruta, buscando siempre una masa de agua en calma y siempre necesaria. Tres años después nos sorprendió la llegada de nuestro hijo Daniel y dos años más tarde la de Sergio que fueron uniéndose a la tripulación como nuestros mejores Cadetes y estamos orgullosos de ellos.

Con los años la tripulación se amplió, rebosante de familiares y amigos, como en la célebre escena del camarote de los hermanos Marx de Una noche en la ópera (1935). El velero es tan grande que a veces nos vemos en la cubierta. Desconocía que el gran océano de la existencia me reservaba, a mis 57 años, una herencia sorprendente, tres canceres que me acompañarían a lo largo del tiempo. En esos años las aguas comenzaban a estar embravecidas, con olas gigantescas que generaban un gran pavor. Francis me miraba asustado al tiempo que pensaba: el barco se hunde. Yo sonreía para darle ánimos y le decía: todo pasará ya lo verás.

Una mañana, después de meditar y visualizar el futuro, le dije a la tripulación: izad las velas que vamos a navegar seguros, mirando al frente, oteando el horizonte para combatir al reto que nos espera.

Es cierto que no hay nada más sorprendente que la propia vida. Y me aferré al timón con firmeza y coraje por mi objetivo. Y lo hice como ese pájaro que, aunque cansado, se posa en una rama conocedor de que por débil que sea su tronco, estará seguro. La fuerza de sus alas le permitirá, en cualquier momento, echar a volar. Pues bien, para luchar, acudimos con acierto como en otras ocasiones, al mejor sistema que tenemos y valoramos en España para la salud de sus habitantes: la Seguridad Social. 

Concretamente al Hospital Dr. Negrín en Las Palmas de Gran Canaria, donde la profesionalidad, el esfuerzo y la responsabilidad de los equipos médicos que allí trabajan hicieron el milagro. La primera vez el Dr. Gonzalo Gómez y las otras dos intervenciones a cargo del Dr. Hernández Romero. Hoy sonrío feliz porque ambos son personas entrañables para mí, ya que me han dado la oportunidad de seguir cumpliendo años. Hoy tengo 76 veranos... ¡Qué lujo!, no hay mejor regalo que la VIDA. 

Esta es mi reflexión.

Las fotos son del último cumpleaños en París con mi hermana


 

 

lunes, 29 de marzo de 2021

Primavera 2021

 

Buenas tardes, a todos los amigos de Internet.

Son casi las cinco y me preparo para tomar un té verde, con hierba buena y pétalos de azahar en compañía de mis orquídeas. Ha comenzado la primavera y toca disfrutarla. Un momento particular en la Naturaleza, en el que Deméter despierta de su letargo y nos vuelve a sonreír. El amanecer en las islas donde vivo es un lujo. Es mi pequeño paraíso dentro de un gran archipiélago, ubicado en medio del Atlántico, como es el de las Islas Afortunadas, las islas de los bienaventurados, Canarias.

El día comienza con el saludo a ellas, a las orquídeas. Un sencillo gesto -convertido casi en un ritual- del que mentiría si no dijera que me resulta muy gozoso poder llevarlo a cabo.

Como decía, por esta época la Tierra se cubre de un manto verde lleno de actividad y vida. Un motivo para reflexionar sobre la necesidad de tener los campos limpios de cualquier elemento que pueda dañarlos, particularmente si podemos transportarlos precisamente a un punto limpio para su reciclaje. ¿Acaso no nos gusta que nuestros montes se encuentren en buen estado y podamos disfrutar de ellos?

Considero que con el reciclado hacemos mucho cada día, para que la naturaleza sea más benévola con nosotros y pueda concedernos muchos más beneficios.  De lo contrario,  ¿qué primaveras les espera a las futuras generaciones? ¿Cómo podrían apreciar los diferentes colores de las estaciones si éstos no se produjeran? ¿Acaso no nos maravillan, las flores, los árboles, los pájaros, con su variada gama cromática de plumas, tan alegres con sus cantos a la primavera y el azul del mar?

Mi ilusión es ver y sentir los frutos de mis desvelos, que no es otro que el trabajo que justamente me dan las flores. Ellas me responden con su belleza, me transmiten su armonía, alegría, paz y energía. Esa que intento transferir a los demás. A este propósito dedico mis esfuerzos y parte de mi tiempo. Precisamente una de las cosas que considero entre las más valiosas que todos tenemos, sin él no somos nada... La vida es una elección. Hoy día solo se mencionan recursos económicos, se debate sobre la influencia de la pandemia en la sociedad y no se reflexiona en torno a aquello que nos perdemos, el milagro de la vida.

Siempre tengo la mente flexible para lo que me depare el destino, especialmente en esta etapa de la vida. A mis años las perspectivas son muy diferentes. Hoy me siento a gusto conmigo misma, con salud, con ganas de escribir, continuar con las lecturas, hacer galletitas, regalarlas…pero también planificando y viajando astralmente; ¡no nos engañemos! por ahora no se puede volar de otra forma, gracias a ese bicho que no vemos pero que está ahí...


Las orquídeas tienen vida propia. Las mimo, escuchan música a diario y adornan mi balcón en el espacio donde hago medito sobre el futuro. Lo más apreciado de mi hogar no es lo que se ve, sino lo que se SIENTE. Las buenas vibraciones y la energía a su alrededor.

Saborear el té verde ha sido muy relajante esta tarde en vuestra compañía. Volveremos a estar juntos a la misma hora. Las cinco. Pondré las pastas y prepararé el agua y ustedes la lectura.

Sean felices y no se olviden de la mascarilla. Tenemos que ser responsables con nuestros actos, ya que todo genera consecuencias. Como he comentado alguna vez, las malas energías  en su momento cobran vida y eso no nos gusta.